Aunque su cultivo no requiere condiciones especiales de clima o suelo, prefiere suelos sueltos y ricos en materia orgánica. No tolera la salinidad. Necesita luz abundante y disponer de agua, pero sin producir encharcamientos. Es recomendable adicionar Boro al terreno. De siembra directa, las semillas deben conservar entre 8-10 cm de distancia entre si.